| De referencia |
En el competitivo tablero laboral del siglo XXI, el Liceo Bicentenario Antumapu no solo enseña tecnología; certifica el futuro. Con una trayectoria institucional que ya es marca registrada, el establecimiento ha dado el vamos a un nuevo ciclo de clases y certificación en el ecosistema Microsoft 365, posicionando a sus estudiantes en la élite de la alfabetización digital avanzada.
Este proceso de alto rendimiento es liderado el Departamento de Tecnología. El despliegue académico cuenta con un "blindaje" técnico de excepción: el monitoreo experto de los profesores Christopher Jiménez y Leopoldo Meza, este último un destacado docente de educación superior cuya especialización en herramientas Microsoft eleva el estándar de la capacitación a niveles de postgrado técnico.
Una visión de Estado en el aula
Para el profesor Eduardo Pérez González, liderar este departamento desde 2024 ha significado profesionalizar una tradición que el liceo abraza desde hace años con visión de vanguardia:
"Asumir esta jefatura en 2024 nos permitió tomar una posta histórica y dotarla de una estructura de alto desempeño. No buscamos que el alumno 'sepa usar' un programa; buscamos que lo domine con el rigor que exige la industria global. Con el respaldo técnico de los profesores, estamos entregando un pasaporte de empleabilidad real. Aquí no solo formamos técnicos, certificamos especialistas", enfatizó Pérez.
El Impacto en la Comunidad Escolar
El proceso de certificación no es solo un examen; es un entrenamiento intensivo que simula entornos de presión laboral. Los estudiantes pasan por etapas de diagnóstico, capacitación técnica profunda y simulacros de examen. Este rigor es lo que ha permitido que el Liceo Bicentenario Antumapu sea reconocido como un polo de innovación tecnológica en la zona.
La supervisión de Christopher Jiménez asegura que ningún estudiante se quede atrás, adaptando los ritmos de aprendizaje a las necesidades del aula, mientras que la dirección de Leopoldo Meza garantiza que el contenido esté alineado con lo que hoy demandan las grandes compañías y las instituciones de educación superior.
Con este despliegue, el Liceo Bicentenario Antumapu no solo celebra una trayectoria iniciada años atrás, sino que proyecta a sus alumnos hacia un horizonte profesional donde la competencia certificada es la moneda de cambio del éxito.